*Originalmente publicado en El Magallanews https://www.elmagallanews.cl/noticia/politica/pensar-los-limites-de-nuestra-democracia-100-anos-del-atentado-la-sede-de-la-fom
El recién pasado 27 de julio, se
cumplieron 100 años desde el atentado incendiario realizado contra la sede de
la Federación Obrera de Magallanes (FOM), ubicada en la calle Errazuriz cerca
de Av. España (entonces Av. Libertad) de la ciudad de Punta Arenas, perpetrado
por “guardias blancas” de la Liga Patriótica de Punta Arenas[1]
dónde resultaron entre 12 y 35 personas muertas (según diversas fuentes), y la
destrucción total de aquel edificio.
Dicho trágico evento histórico se
perpetró durante la madrugada de aquel día, y bajo la lamentable complicidad de
las autoridades políticas de la región de la época, representantes del gobierno
central. Como explicación a tal complicidad, se ha señalado la existencia de un
ambiente belicoso en el país, por la falsa posibilidad de guerra en 1920 con
Perú y Bolivia (la llamada “guerra de
don Ladislao”), propiciada por el gobierno central de la época, que significó
un importante movimiento del ejercito hacia las zonas fronterizas del país y la
organización de ligas o sociedades auto denominadas “patrióticas”, junto con un
ánimo de persecución a quienes se consideró como enemigos internos, es decir,
la organización obrera y estudiantil.
La F.O.M. fue una agrupación de
trabajadores de la región de Magallanes, establecidas sus bases en el año 1911,
con características similares a una mutualidad o sociedad de socorros mutuos, ante
el malestar obrero existente en la región, principalmente determinado por las
condiciones de trabajo, que buscaba articular la acción de distintos sindicatos
de la época. Al año 1919[2],
luego de ya algunos años de organización la Federación agrupaba a 5.847 miembros,
y tenía un inmueble en Punta Arenas y otro en Natales, un taller tipográfico, y
fondos de reservas para generar y financiar sus propias actividades, tanto sindicales,
de ayuda, como culturales y políticas.
El nivel de organización
alcanzado por los obreros a comienzos del siglo pasado, y la trágica reacción
represiva recibida, deben ser atendidos en nuestro presente, para reflexionar
sobre los objetivos y límites de nuestra democracia nacional, recogiendo
conclusiones con perspectiva, en una época que avizora de importante discusión
democrática en nuestra región, y en nuestro país.
En este sentido, el gran nivel de
auto organización alcanzado por la Federación debe ser altamente destacado,
pues la auto organización constituye una herramienta fundamental de grandes
sectores sociales excluidos, y responde a una lógica de comprender el trasfondo
emancipatorio de dicha actividad. La posibilidad de unir fuerzas entre los
trabajadores les permitió resolver sus necesidades de vida más básicas, y
mejorar sus condiciones de trabajo, antes que la actividad de cualquier
autoridad política regional o nacional. Aquello formó un nivel de convicción
muy profundo.
Así, entre sus declaraciones, se
reitera como un principio ineludible de su acción y organización que “hoy en
día el obrero se está formando el concepto verdadero de cómo debe actuar y
obrar, y ha llegado a percatarse que no es el gobierno quien mitigue la miseria
y hambre del pueblo, sino que debe ser la acción misma del pueblo que importa
sus derechos, hoy usurpados por los más audaces que son: Gobierno y Capital”[3]
Mirada la situación desde nuestro
tiempo, a 100 años de ocurridos aquellos hechos, nos permite comprender la
necesidad de la acción colectiva directa de la sociedad, para resolver los
problemas más básicos que requieren una vida digna: el acceso a la salud, a las
jubilaciones, los seguros de cesantía, etc. En todo aquello las palabras de los
trabajadores organizados en la Federación resuenan con una gran voz de
autoridad para nuestra época, y nos invita a reflexionar sobre la necesidad de
priorizar la organización y soluciones que vienen más directamente de la acción
de las personas, como fuente de cambios y derechos, que las soluciones establecidas
como un simple reconocimiento y promesa por parte de la administración estatal
centralizada.
El comprender que la solución a
los problemas cotidianos y de largo plazo se logran mediante la auto
organización y participación puede resultar un elemento central para la
democracia, el que puede dar lugar a soluciones que configuren el anhelado poder
político descentralizado en Chile, lo que debiera ser un tema que emane
desde las regiones extremas, y de discusión central de un proceso de
elaboración constitucional, y de cualquier forma de derecho en democracia,
hacia el futuro.
A las convicciones ya formadas
desde hace tantos años, debe agregarse por supuesto la experiencia social
vivida durante todo el siglo transcurrido, que incluye la conciencia sobre el
peligro de la impunidad ante crímenes de tan alta violencia como el de la FOM,
la violencia estatal y para-estatal contra la organización social, pero también
la de muchos derechos y libertades conquistados, y de movimientos que han
surgido y que se mantienen vigentes en la organización y defensa de una vida
mejor, y que enriquecen la situación actual con una perspectiva más integradora.
Anexo: link de youtube largometraje “Fuego” realizado por Umag TV.
https://www.youtube.com/watch?v=91dndoOZnSM
[1]
https://www.monumentos.gob.cl/monumentos/monumentos-publicos/martires-federacion-obrera-magallanes
[2]
Datos obtenidos del libro de Vega Delgado, Carlos. “La masacre en la F.O.M.”.
Punta Arenas, Chile. 2014. 3° edición. Página 155.
[3]
Mismo libro, página 156.

No hay comentarios:
Publicar un comentario